domingo, 8 de febrero de 2009

Divino verano

Durante la infancia era como estar en el paraíso. Tres meses de vacaciones, la libertad de entrar y salir sin horarios, de pasar horas dentro del agua. Hace años que las cosas cambiaron, pero el verano sigue siendo mágico. Me sienta tan bien que me transforma. Me vuelve más alegre y extrovertida, más animada.
Es tiempo de descansar, de romper la rutina. La sangre circula más lentamente, la mente está aletargada. Las sobremesas se alargan y la hora de la siesta es sagrada aunque no duermas.
Me gusta tomar el sol y relajarme escuchando música entre chapuzón y chapuzón. Pero soy muy bruta, y la piel es vengativa. No hagáis lo que yo hago…
Después de un día de playa o piscina, lo que más me apetece es arreglarme para salir a disfrutar de la noche. Me encantan las terrazas. En Granada, por mucho calor que haga durante el día, refresca de noche gracias al aire de la sierra. Hay zonas deliciosas como la ribera del río o el Paseo de los tristes.
El Albaycin es territorio turista, pero a esas horas se está en la gloria. Puedes contemplar la luna llena mientras te tomas una sangría con la Alhambra en frente y la ciudad a tus pies.
También está el cine de verano. No es la mejor forma de ver una película, porque se escuchan ruidos de la calle y la gente traga como si se fuera a acabar el mundo. Pipas, hamburguesas… Pero eso de estar viendo la peli al aire libre con tu cervecita en la mano tiene su encanto.
Las lecturas veraniegas son un placer. Esos libros que aplazas por falta de tiempo y echas en la maleta para leer en la playa o en el coche constituyen uno de mis pasatiempos favoritos.
Los días que paso en Medina Sidonia (Cádiz) son los más felices. No hay otro lugar donde cargue tanto las pilas. Disfruto como una loca callejeando por ese pueblo. De día, cuando el sol se refleja en las fachadas encaladas o inunda los patios. O de noche, cuando la brisa marina refresca hasta los pensamientos.
En verano viajo, por España o el extranjero. Y después de varios meses sin salir se pilla con ganas. Un mes de vacaciones pasa volando, pero trato de partirlo y organizarme lo mejor que puedo.
Este año mi situación es distinta. No tendré algunas de esas cosas, pero a cambio podré viajar unos días por este México lindo y querido que tantas satisfacciones me está dando.
!Feliz verano a todos!

No hay comentarios:

Publicar un comentario