martes, 10 de febrero de 2009

No me conformo con la realidad

No, la realidad no me basta. No digo que esté a disgusto con lo que tengo ni que necesite algo más para sentirme bien. Aunque por supuesto que hay aspectos que cambiaría y deseos por cumplir, no me quejo en absoluto. Simplemente es que necesito enriquecer mi mundo con sueños e historias que me aporten otra perspectiva.
Me gusta pensar que aún me queda mucho por hacer, que sigo teniendo las riendas de mi vida y no es tarde para cumplir ciertas ilusiones.
Me gusta fantasear con que las cosas son como me gustaría que fueran. Ver el mundo a mi manera aunque sepa que no es así. Escapar de lo que siento que me limita, aunque sólo sea con el pensamiento.
Me gusta abrir un libro y sumergirme en él. Trasladarme a otros lugares, experimentar otras vivencias, sentir a través de unos personajes que bajo mi mirada cobran hálito y pasan a formar parte de mi entorno más cercano.
Me gusta escribir. Dejar volar la mente y recrear una realidad que solo existe en mi cabeza. Contar lo que quiero contar, exteriorizando partes de mi alma con una libertad de la que no soy capaz en otros ámbitos.
Me gusta encerrarme en una sala de cine y evadirme durante un par de horas. Olvidarme de que tengo un trabajo pendiente que me va a estresar, de que alguien no me respondió como yo esperaba, o de que hay situaciones que no tienen vuelta atrás. Y salir con la sensación de que la vida es una película en la que todo puede suceder.
Me gusta entrar en estas páginas y encontrarme con mis amigos, tan auténticos o incluso más que los otros. Participar de sus experiencias y hacerlos partícipes de las mías. Saber que estoy rodeada de soñadores con los que comparto inquietudes, risas, películas, libros, margaritas…
Estoy convencida de que si a la realidad le faltaran todos estos alicientes sería mucho más amarga. Tener este tipo de recursos me ayuda a escapar de la vulgaridad cotidiana y a encontrarme a gusto en cualquier lugar.
La imaginación es una válvula de escape que me recuerda que las ilusiones tiene sentido. Que aún cuando no se cumplen, compensa haberlas tenido. Que una vida sin ellas no es una vida de verdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario