sábado, 14 de febrero de 2009

Un defectillo

Que me lo haga mirar, me dice… A ver, si lo mío un problema no es… un defectillo si acaso… Quién no tenga uno que tire la primera piedra, pero no me vaya a dar a mí…
Digo, llamarme maruja cleptómana… Total, por un pestilográfica de esas, que no sabe ni cuantas tiene… Como se ha puesto la tía, que echaba espuma por la boca… Un regalo especial, un regalo especial… ¡Pues aquí la tienes hija, que parece que te va la vida en ello…!, le he dicho. Te la metes por donde te quepa… Encima va y me llama ordinaria, la madre que la parió… Y que pa qué coño la quiero, si soy una palurda analfabeta… No le he pegao dos hostias porque soy una señora… ¿Pues no es que me ha revisao el bolso la so cabrona? Mucho título tendrá, pero de modales anda más corta que las mangas de un chaleco… Qué falta de incultura, de verdá… Y que de quien son las llaves del Audi si no sé conducir, que por qué llevo un biberón si mi Juan ya fuma canutos, que de donde he sacao un cáliz de plata… ¿Y a ella qué carajo le importa? Ni que lo fuera a heredar…
Yo le digo al teraputa de la seguridá social que vengo a que me cure la robomanía y se descojona en mis narices, vamos… Si es que no lo puedo evitar, es que se me pegan las cosas a las manos… Que me hablan y todo… Me dicen “Peeeeeepa, lleeeeeévame contigo…” y no me puedo resistir. Pa mí que es por haber sido una niña de posguerra, cuando no había barbis ni nada… Si es que tantas carencias es lo que tienen, que luego te vuelves agonías… Además, en algo me tengo que entretener, ¿no?
El caso es que veo un móvil y me entra por los ojos aunque ya tenga treinta y dos… o un petrés de esos que llevan canciones dentro, aunque no están las que a mí me gustan: Camela, el Fary, los Chunguitos… pero bueno, a caballo regalao... La emoción de meterme cucharillas de café en el moño es lo que me mantiene a mí con vida. En tres días consigo la cubertería completa… Y me digo: si es que eres un lince, Pepa, lo que se ha perdío el efebeí… En el Corte Inglés me vuelvo loca... Me dice mi Juan: “Omaaaá… que un día te van a grabar con una cámara y nos vas a buscar la ruina…” Pero yo le contesto: “¿A ti te falta de algo? ¿acaso no te traje tus zapatillas naic y tus videojuegos? Pues a callar la boca”. Si es que ni tener un jobi la dejan a una…

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