domingo, 8 de febrero de 2009

Un poco más de México

Pues sí, chicos, otro post sobre México. Probablemente algo más adelante pueda diversificar las temáticas, pero de momento este país ocupa casi todos mis pensamientos. Estoy empezando a descubrirlo, y me siento cautivada por todo lo que veo. Además, quiero compartir esta belleza con vosotros.
Esto está en pleno centro de Guadalajara. No estoy segura de si es el ayuntamiento, que nos lo aclare Aura.
Y este quiosco del siglo XIX, en medio de una plaza lindísima, acoge representaciones musicales. Que ambientazo había por la noche…
La tarde que pasé en la sacristía de la catedral de Guadalajara fue memorable. Bajo atentas miradas escrutadoras, mi jefa y su equipo de trabajo desplegaban y fotografiaban vestimentas litúrgicas. Yo ayudaba en lo que podía, me empleaba a destajo con las pinturas temiéndome que cualquiera de esos curas o monjas centinelas me llamaran la atención de un momento a otro, y flipaba en colores.
Esta virgencilla me encantó. No sé que advocación es ni qué significan esos niños que aparecen en su faldón. ¿Alguna hipótesis?
Ansío volver a esta linda ciudad, donde me espera Aurita. Mi primera visita fue muy breve y me debía al trabajo, así que con todo el dolor de mi corazón no pude verla. Allí se reunirá con nosotras Desterrado. Os prometo un post que recoja este primer encuentro arenero allende los mares. Por expreso deseo de Naná, que echa en falta vida humana en las fotos, apareceremos los tres.
Morelia es otra joyita. Afortunadamente tendré que pasar varias semanas allí, investigando en el archivo. El centro histórico es patrimonio de la humanidad. Mires hacia donde mires descubres casas antiguas con bellísimos patios, iglesias y conventos coloniales.
La catedral es preciosa, sobretodo el exterior. Por desgracia el XIX hizo estragos y el interior es un abuso de dorados tal que parece que la han decorado los gitanos.
Y mirad que tienda, ¿no es una pasada?
En el convento de San Agustín, donde se centra el proyecto en el que participo, está lleno de obras de arte.
Pero como no todo podía ser bueno, lo dirige un parroquidermo cacique que se cree el dueño del cortijo. Después de que se está embolsando el dinero del proyecto, en lugar de facilitarnos la tarea nos la complica todo lo que puede. Encima tiene una guardaespaldas como un rotweiller que lo defiende a muerte. La tía asquerosa se atrevió a meterse con nosotras después de cómo nos había tratado el pájaro espino. Será su barragana, digo yo… Perdonad la mala leche, pero creedme si os digo que está justificada.
Encontré en la plaza esta danza tradicional. No veáis cómo corrían al son de la música, tuve que esperar a que pararan para poder sacar la foto.
Hasta aquí esta crónica mexicana, chicos. Espero que os guste. Os reitero que estoy encantada en este país, aunque siento mucho no poder asomarme más por mis queridas arenas. Aún no tengo internet propio, y eso me complica un poco las conexiones. Pero estáis en mi pensamiento, os lo aseguro.
Muchos besos y una ronda de tequila para todos!

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