jueves, 12 de marzo de 2009

Amistades

Tengo tantas cosas en la cabeza que no sé como expresarlas… Estoy en uno de esos momentos de transición en los que las ideas bullen en mi mente y el corazón me late más deprisa de lo normal. Mis referencias cambian y debo reorganizar mi entorno tomando las decisiones adecuadas. Los recuerdos, dudas, ilusiones… se agolpan y me tienen en un estado de ligera ansiedad.
Una de las cosas que más valoro en situaciones como esta son las amistades. Su compañía y su comprensión hacen todo mucho más fácil… La familia es básica, pero su apoyo se da por hecho (al menos en mi caso). El de los amigos en cambio no deja de sorprenderme y conmoverme. En cierto modo creo que sí se eligen (siempre mutuamente), pero además de una conexión especial es necesario el interés de ambas partes por mantener esa relación. La experiencia me ha demostrado que el motor que las hace funcionar es el cariño. Cuando falta, se extinguen. Y cuando existe, el vínculo cada vez es más estrecho.
Hay amistades que sabes que están ahí aunque no se dejen notar demasiado. También están las que te acaban defraudando. Para bien o para mal, el tiempo revela su verdadera naturaleza. Algunas cumplen lo que prometían e incluso superan tus expectativas.
Mirar a los ojos a una persona a quien ya sentías como amiga y confirmar tu intuición es maravilloso. Como lo es reencontrarse con alguien a quien quieres y que sabes que te quiere. Compartir tiempo, risas, confidencias… te hace apreciar lo importante que es para ti. Un rato de charla con un café o una copa puede ser tan especial, que podrías prolongarlo durante horas y te seguiría sabiendo a poco. Una mirada, una sonrisa o un gesto cariñoso bastan para trasmitir ese sentimiento que conoces pero que no puedes expresar ni constatar tanto como te gustaría. Te das cuenta de que el tratarse a distancia no hace menos auténtica esa amistad. Que se puede estar muy cerca de alguien a miles de kilómetros. Que la empatía está por encima de todo eso y crea dependencias afectivas. Y que esas son las amistades que merece la pena conservar. Solo el saber que las tienes hacen que la vida te parezca mucho más bonita.

2 comentarios:

  1. Querida Patricia, pocas cosas más conmovedoras que la verdadera amistad.

    Tú eres especial para muchos de nosotros. Lo sabes.

    Un beso, preciosa.

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  2. querido paisanito, perdona que tarde tanto en responderte, es que no entro mucho en este blog... pero recuerdo que el día que nos vimos me lo comentastaste, y me olvidé... no tengo excusa...
    para mí la amistad es una de las cosas más importantes, y valoro muchísimo las mías, entre las que por supuesto te cuentas. tú también eres especial para mí, y también lo sabes...
    muchos besos! y hasta pronto...

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