miércoles, 6 de mayo de 2009

Tu esencia

Allí estabas, junto a mí. Devolviéndome la fe y haciéndome tocar el cielo con las manos.
Tus ojos me lo decían todo. Sentía tu calor, el tacto de tus dedos sobre mi piel, tu respiración junto a la mía.

Me costaba creer en mi suerte… Cuando me ocurre algo bueno lo pongo en cuarentena y contengo mi emoción, temiendo una caída letal. Me pellizqué, constatando que aquello era tan real como que el sol saldrá mañana.

Me vi reflejada en tus pupilas, aspiré tu dulce aroma embriagándome de ti. Quise detener el tiempo...

Desperté con una sonrisa tan estúpida como efímera. La realidad me hirió como un cuchillo. Traté inútilmente de capturar tu esencia, de retenerte a mi lado.

Maldije el sueño despiadado que me dejó tiritando de frío, buscando la huella de tu cuerpo en mi colchón. Recordándome que soñar es un arma de doble filo...

1 comentario:

  1. Qué crueles son a veces los sueños. Y qué hermosos...

    Un besazo, preciosa.

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