miércoles, 25 de noviembre de 2009

Hojas en blanco

¿Qué contar? Ese es el dilema universal a la hora de escribir. Lo complicado es encontrar esa idea original que te motive y ser capaz de desarrollarla. Puedes pulir el estilo, pero el trasfondo será el mismo… Para mí el primer objetivo es contármelo a mí misma. Luego, en algunos casos, viene la necesidad de compartirlo.
Cuanto más leo más consciente soy de mis limitaciones. Hay autores que me inspiran, pero leyéndolos me doy cuenta de que pretender escribir una gran novela está fuera de mi alcance. Al principio es fácil pecar de ingenuidad. Aún no sabes hasta donde puedes llegar… Tienes una historia en la cabeza y eso te parece suficiente. Cuando intentas plasmarla te enfrentas a la verdad… Y la verdad siempre es más dura que la fantasía. Hacen falta horas, paciencia, una creatividad que nadie te la garantiza. Según avanzas te planteas si es eso lo que querías contar, si lo estás haciendo bien... Incluso cual es el sentido, aunque sepas que es una pregunta retórica.
Ignoro de donde viene esa necesidad de interpretar el mundo con mi mirada… Pero lo asumo como parte de mi, sin más expectativa que la de disfrutar. No busco difusión, aunque no negaré que es un placer que alguien reciba mi mensaje y le pueda interesar. Escribir es la única forma que conozco de hablar de ciertas cosas… De sumergirme en otras vidas y evadirme de una realidad que no me basta.
Solo los genios pueden escribir novelas geniales… Una novela genial necesita algo más que talento. Hace falta una idea original, una estructura que no se improvisa, personajes inolvidables… un conocimiento profundo de la naturaleza humana, una sensibilidad especial y la capacidad de trasmitirla… Debe ser una máquina perfecta, en la que todas las piezas ocupen una posición concreta que haga funcionar el engranaje.
“Somos lo que vivimos, más lo que leemos, más lo que soñamos”. Y al escribir expresamos lo que somos… Si nos implicamos se filtra todo lo que llevamos dentro. Dejamos rastros del alma en cada frase… Y las hojas en blanco adquieren significado, aunque solo sea para nosotros…

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