domingo, 15 de noviembre de 2009

Sesión nocturna

No suelo escribir sobre cine, y eso que es una de mis debilidades. Mi vena cinéfila alcanzó su cenit en la adolescencia, cuando descubrí que las películas podían hacerme vivir otras vidas al igual que los libros. Quizás mi necesidad de abstracción sea patológica, y solo se cure con la dosis conveniente de cine y literatura.
Desde ese furor peliculero he atravesado distintas etapas dependiendo de las circunstancias, pero nunca he de dejado de ver un mínimo de tres o cuatro pelis por semana. Como durante mi estancia en México me desenganché de todas las series que seguía, ahora suele caer una cada noche.
Me gusta alternar estilos, igual que cuando leo. Tengo debilidad por el cine latinoamericano y europeo, sobretodo de autor. Aunque el ciberpirateo me proporciona savia nueva, suelo ser bastante reiterativa. Porque hay pelis que no me canso de ver… Y es raro que pase un año entero sin volver a disfrutarlas.
La elección depende de mi estado de ánimo. A veces a una le pide el cuerpo algo profundo, y otras algo superficial. Un día me cruzo Sudamérica en moto con Gael García Bernal, otro desayuno en Tiffany´s, y otro me voy a la Rusia zarista o a una isla del Egeo.
Anoche viajé a Venecia. Las películas de época inglesas son unas de mis favoritas, porque tienen unas ambientaciones impresionantes y un trasfondo interesante. “Las alas de la paloma” ataca sin piedad la moral victoriana, y eso me encanta. Es muy Henry James…
Kate y Merton se aman pero no pueden estar juntos, porque ella perdería su posición social (que penita, tú…). Millie está forrada, pero también sola y enferma. Cuando posa sus ojos en Merton, Kate perpetra un ambicioso plan. Y Merton acaba entrando al trapo… Ambos deciden acompañar a la millonetis a Venecia e inician su estrategia.
“Cada vez que ella te mire, cada vez que te sonría, no olvides que yo te quiero más” (KATE)
“Todo cuanto he hecho lo he hecho por ti, aunque cada día me resulta más difícil” (MERTON)
“Yo creo en ti, porque sí. Es un presentimiento” (MILLIE A MERTON)
Amor, dinero y muerte. Un escenario bellísimo… La frialdad de Kate es espeluznante. ¿Quién podría empujar a su amor a los brazos de otra? ¿Cómo se puede utilizar así a una moribunda? Nadie en la vida lo tiene todo… No se puede tener todo… Y jugar con el corazón tiene sus riesgos. Cuando termina vuelvo a la realidad, pero nada es lo mismo que antes. Esa es la magia del cine…

1 comentario:

  1. Ayer vi una encuesta en la que decían que el 48% de los españoles nunca iba al cine, un 20% menos de 5 veces al año y un 0.2% (al que pertenezco) dos o más veces por semana. Y no escapo de nadie!

    ResponderEliminar