jueves, 31 de diciembre de 2009

Escritos del pasado

“Parte de lo que escribí en el pasado ya no me parece el reflejo de lo que pienso hoy. Sin embargo, todo aquello era real para mí cuando lo plasmé en el papel; y así debo dejarlo”.
Cartas de amor del profeta. KHALIL GIBRAN

Me gusta esta cita porque describe milimétricamente lo que yo siento al respecto. Cuando leo algo que escribí hace tiempo no siempre me reconozco. A veces me da vergüenza, otras me hace gracia. Además de la evidente evolución (sería terrible no apreciarla), noto que los temas que me preocupaban no son los mismos que me preocupan ahora. Aun así, esas letras recogen mis inquietudes en un momento concreto, y por tanto no debo renegar de ellas.
Me inspira cierta ternura comprobar como era yo antes… Cuales eran mis inquietudes, y cual la forma de expresarlas. Cada vez hay más de mí en lo que escribo. Me sigue costando dejar que me lean, pero constato que me voy acercando a una autenticidad que siempre he considerado fundamental. Exteriorizar sueños, dudas y temores parapetada detrás de algún personaje es toda una terapia. Solo quien nos conoce bien nos adivina detrás de una frase o un pensamiento.
Con los años la letra va adquiriendo cierta personalidad, y a los escritos les pasa algo parecido. Ahora me doy cuenta de que en lo primero que escribí no hablaba de lo que realmente quería hablar. Al tiempo que he ido definiendo un estilo, he ido encontrando mi voz.
A veces tengo la sensación de estar siempre contando la misma historia. Aunque cambie el escenario y los personajes, en el fondo hablo de lo que me importa. Y cada vez me permito más libertades en ese sentido. Voy aprendiendo a no autocensurarme...
Igual que un pintor que llega a la abstracción, soy consciente de que todo es parte de un proceso en el que los bocetos son esenciales. En un principio la historia aparece difuminada, pero poco a poco va mostrando sus contornos. No digo que lo posterior tenga que ser necesariamente mejor que lo anterior. Un absurdo afán de perfección puede hacer que un texto pierda frescura, pero la experiencia enseña. En cualquier caso, creo que lo que escribimos en su día tiene un significado e influyó directamente en lo que escribimos hoy. Es lo que fuimos y lo que somos…

1 comentario:

  1. A me ha entrado muchas veces la tentación de borrar bastantes cosas mías pero al final las he dejado para mi vergüenza y escarnio. Bueno, y por la satisfacción de comprobar que ya no soy como fui. Aunque dentro de un tiempo seguramente piense lo mismo respecto a lo que escribo ahora. ^^

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