martes, 22 de diciembre de 2009

Una historia de entonces

Admito que soy muy friki y tengo mis rituales… Uno de ellos se repite cada año por estas fechas. Consiste en ver mi trilogía de Garci (“El abuelo”, “You´re the one” e “Historia de un beso”). Adoro su forma de contar historias. El tono intimista, la atmósfera, la estética... Vale que tienen un punto de ñoñería, pero reflejan una realidad que yo no he vivido y me interesa con mucha más calidad que el cine de la época.
Pues ayer tocó “You´re the one”, y la disfruté desde esa primera escena en la que un Rolls Royce negro avanza por un camino rural con la Traviata de fondo…
El que esté rodada en blanco y negro le da un aire especial. Es todo un homenaje al cine clásico empezando por la protagonista, una pobre niña rica que tiene un muerto pegado a su alma…
La casona asturiana de “Llendelabarca” parece detenida en el tiempo. Envuelta en la niebla, bajo la lluvia o cubierta de nieve…
Tiene diálogos maravillosos: “Hasta mis sueños son tristes”, “No hay droga más fuerte que el amor que continuamente necesita más amor”, “Viajar es bueno para el alma”, “¿No sabes que tu sonrisa es una de las siete maravillas del mundo?”, “Cuando llegaste tenías la mirada gris, y ahora la tienes azul”…
Me encanta Juanito, que cuando sea mayor quiere una novia que huela a vainilla como la señorita Julia. Al verla por primera vez se queda embobado, porque le parece una artista del celuloide: “Como Claudette Colbert en ”.
Las dudas de don Matías, el cura carca, cuando se toma unas copitas de anís. Y a pesar de sus prejuicios confiesa su fascinación por “las mujeres con tres bocas y dos narices que pinta el comunista ese de Picasso”.
La sabiduría de la tía Gala. Sus recuerdos de juventud en La Habana, donde “siempre hay luz de domingo y los atardeceres son rosas”. La escena en la que el cura está pontificando en el café y le para los pies me parece genial: “Los inventos desmoronan la religión. En cuanto llega alguien y explica algo, ya no hay tu tía de que lo ha hecho Dios”. “El cine no puede ser tan malo cuando lo llaman el séptimo arte… Resulta que a mi nuera y a mi nieto les encantan las películas. ¿Sabes por qué? porque les enseñan cosas distintas a las de aquí”.
Ese ex presidiario que escribe novelas de indios y vaqueros con pseudónimo, portador de una carta preciosa… “Me hizo prometer que te cogería la mano, te la apretaría, te miraría a los ojos, y te diría, como si fuera él: estoy en tu alma”.
Pilara, que sigue soñando con que su marido volverá de la guerra porque intuye que está vivo… “Si no me habría dado un pálpito, el corazón se habría acelerado sin motivo”.
El entrañable Orfeo, un maestro de escuela que tiene “cara de gente, de la muchedumbre de un campo de fútbol o una plaza de toros” y sabe que su amor es imposible… Julia le dice: “Lo más difícil y lo más importante en esta vida es ser lo que tú eres, una buena persona”. Y él contesta: “Ese es el problema, que a las mujeres nunca os atraen las buenas personas”.
Hay quien acusa el cine de Garci de tener un envoltorio precioso pero poca profundidad. Y qué queréis que os diga, a mí este guión me parece de todo menos hueco.

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