jueves, 4 de febrero de 2010

Autosuficiencia

“La autosuficiencia la consideramos como un gran bien, no para que siempre nos sirvamos de poco, sino para que cuando no tenemos mucho nos contentemos con ese poco; ya que más gozosamente disfrutan de la abundancia quienes menos necesidad tienen de ella, y porque todo lo natural es fácil de conseguir y lo superfluo difícil de obtener”.
EPICURO DE SAMOS
Es alucinante que un filósofo griego que vivió hace veintitantos siglos tuviera tan clarita una cuestión como esta. Y nos creemos que ahora lo sabemos todo…
A veces se emplea el término autosuficiente con un tono peyorativo, cuando no tiene por qué serlo. Significa ser capaz de desenvolverte sin ayuda. Creo que todos tenemos más potencial del que desarrollamos, pero nos falta confianza en nuestras capacidades. No implica que no necesitemos a los demás, sino que nuestra felicidad no dependa de ellos.
Yo siempre he querido ser autosuficiente. Para mí eso signfica gozar de independencia en todos los sentidos. Saber que puedo vivir sola y no echar de menos la compañía, o no sentirte incompleta sin una pareja. Hay personas que no saben estar solas, ni mucho menos disfrutar de la soledad…
Si lo piensas bien, para las cuestiones importantes estamos solos. Porque las decisiones son tuyas, y quien asume las consecuencias de tus aciertos y tus errores eres tú. El viento puede soplar a favor o en contra, pero al final nadie te va a sacar las castañas del fuego. Y la forma en la que te enfrentas a una situación depende únicamente de tus propios recursos.
Todo es relativo. No abundan las verdades absolutas, y quien pretende tenerlas en su poder está tan ciego que se acaba dando contra un muro. Hasta lo aparentemente negativo puede tener una faceta positiva, siempre y cuando se sepa ver.
Al que es autosuficiente le basta con lo básico para sobrevivir, porque el resto lo suple con ingenio, buen talante y cierto conformismo (en el buen sentido). Imagino que Epicuro se refiere a esos cuando habla de los que “más gozosamente disfrutan de la abundancia”. En su escuela, en la que por cierto admitía mujeres, propugnaba un tipo de vida sencillo, basado en huir del dolor y buscar la felicidad. Aunque habría que matizar los procedimientos, en principio no se me ocurre mayor sabiduría…
Pues me he dado cuenta de que no soy tan autosuficiente como creía. Me gustar estar sola, pero necesito el afecto de ciertas personas. No solo intuirlo, sino también sentirlo. Necesito su aceptación, saber que no las decepciono. Eso es natural para mí, y lo demás es superfluo.

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