lunes, 25 de octubre de 2010

Otoño de libros y chocolate

Para Naná y Violette

Anoche, una de mis obligaciones laborales me llevó a la Plaza Bib-Rambla. En ella descubrí algo que me fascinó… una feria del chocolate. Y pensé en vosotras igual que haría ante una feria del libro. En realidad, el chocolate y los libros están íntimamente relacionados. Ambos tienen conocidas propiedades terapéuticas. Sé que son pasiones compartidas, remedios rescate que siempre tenemos cerca por la cuenta que nos trae…
Recuerdo cuando confesaste tu adicción al chocolate, güerilla, y como nos sentimos identificadas al momento. También que nos descubriste esa historia preciosa llamada “Sabor a chocolate”. ¿Sabes que rastreé las librerías de medio México para encontrarla? Jeje...
Y como no recordar ese post tuyo, nanilla, en el que hablabas de lo especial que era para ti “Charlie y la fábrica de chocolate”, uno de los libros que me marcaron cuando aún no era ni lectora aficionada… Y por supuesto, de la peli del genial Tim Burton, que sé que es uno de los dioses de tu panteón… También mencionabas otro libro tan delicioso como su título, “Chocolat”. Y esa adaptación que me endulza cada vez que la veo… Además del curioso hecho de que las dos tengan como protagonista a tu adorado Johnny Depp.
Pero no solo por eso me acordé de vosotras… Es que sentí nostalgia de otros tiempos, porque echo en falta demasiadas cosas… Petonets de nutella, besos rellenitos de chocolate, cafés, donuts, tequilas… ya sabéis de lo que hablo, porque hemos compartido esos tiempos.
Fijaos si seré chocolatera que compro compulsivamente libros que incluyan en el título la palabra “chocolate”. “Chocolate en casa Hanselmann”, “El secreto del chocolate”, “Amigos, amor y chocolate”… “Como agua para chocolate” se me metió en el alma desde la primera línea. Y lo mismo puedo decir de la película, una de las mejores adaptaciones literarias que he visto. Durante una época busqué como loca el texto que inspiró “Fresa y chocolate”, hasta que me dí por vencida…
El otoño es época de libros, aunque ya sé que para nosotras todo el año es época de libros, pero ya me entendéis… Y también de chocolate, que ya no se derrite con los calores estivales y reconforta casi tanto como un buen libro.
El chocolate se entremezcla con mis recuerdos como algunos libros. Unos smarties israelíes, una Semana Santa en Dijon, el zócalo de Oaxaca… “La onza de chocolate”, donde peco sistemáticamente… “La casita de chocolate”, uno de los cuentos más crueles, que siempre ha sido de mis favoritos… La malvada Isabelle Huppert en “Gracias por el chocolate”…
Los libros y el chocolate forman parte de mi vida igual que vosotras. Pertenecen, sin duda, a la parte más bonita. Igual que vosotras…
Hacía mucho que no os dedicaba un post, os lo debía…
Obviamente, compré chocolate en la feria. Por cierto, nanilla, que era valenciana… Pero me hubiera recordado a ti aunque fuera finlandesa.

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