martes, 28 de junio de 2011

Una no historia

Esta es la historia de una no historia. Es decir, de la historia que nunca escribí. En ocasiones visualicé retazos, pero fui incapaz de capturarlos, de hilarlos, de ponerlos por escrito. Quizás les faltaba algo, ese ingrediente que distingue un sabroso plato de otro que no lo es. Quizás me exigí demasiado, aspirando a unas cotas inalcanzables para mí.
Traté de aprovechar la inspiración pero desapareció antes de tiempo, como todo lo bueno. Me encontré con caminos cortados, señales engañosas, obstáculos insalvables… Supongo que me perdí en un laberinto.
Una siempre quisiera escribir la historia que le gustaría leer. A veces hasta la rozas con los dedos, incluso consigues colocar alguna de sus piezas. Lo difícil es terminar el puzzle. Al menos aprendes a ser más fiel a ti misma, a abstraerte en cierta medida de la opinión ajena. Constatas que escribir con aspiraciones es tan contraproducente como tratar de emular a quien admiras o creer que lo haces bien.
A veces tienes las historias delante y no las ves, como cuando la luna te deslumbra impidiéndote reparar en las estrellas. “El aire está cargado de historias, solo hay que saber escucharlas”, decía Isabel Allende. Y trasladarlas al papel, añadiría yo.
No sé a donde irán esas historias que se te escapan como el humo. Seguramente te dan la espalda, ofendidas porque no has sabido darles cuerpo. Y sus personajes no te perdonan que los hayas condenado al ostracismo. O a lo mejor, suspiran aliviados por no haber caído en tus garras…

3 comentarios:

  1. Hola,preciosas letras van desnudando lentamente la pura y genuina belleza germinal de este precioso blog, si te va la palabra encadenada, la poesía, te invito al mio,será un placer,es,
    http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
    gracias, buen día, besos entregados..

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  2. no sabes cuánto te comprendo...

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